The George & Kraken

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The George & Kraken
The George & Kraken.png
Detalles
Tipo Taberna
Localización Sanctuary
(Shores of Plenty)

The George & Kraken es una taberna localizada en el Puesto de avanzada de Sanctuary en Shores of Plenty.

Habitantes[editar | editar código]

Eliminados[editar | editar código]

Grandes relatos[editar | editar código]

En esta taberna se pueden iniciar los siguientes grandes relatos:

  • El Shroudbreaker icon.png El Shroudbreaker - Una persona misteriosa habla de una antigua reliquia con el poder de llegar a una isla perdida...

Elogios relacionados[editar | editar código]

Esta taberna está relacionada con los siguientes elogios:

  • No ver el mal, no oír el mal, no hablar del mal → En el puesto de avanzada de Sanctuary, siempre se alzaba esta bandera cuando un pirata se pasaba de la raya. | +5 Doubloon.png
  • Naturaleza muerta → El puesto de avanzada de Sanctuary es precioso. Dicen que en la taberna tienen obras de arte legendarias. | +5 Doubloon.png
  • Mucho más que barrer → Tras el insólito letrero de la taberna del puesto de avanzada de Sanctuary debe haber alguna historia. | +5 Doubloon.png
  • Mi travesía inaugural → Un libro descansa cómodo y calentito cerca del júbilo y la música...

Leyendas del mar[editar | editar código]

En la taberna se esconde uno de los diarios de Glitterbeard, Mi travesía inaugural.

Dialogue icon.png

Parece que este diario pertenece a un pirata llamado Glitterbeard.

Leer parte I de «Mi travesía inaugural»

El sol sale y con él nace un nuevo día. ¡Yo, Glitterbeard, parto rumbo a su encuentro! (Mi nombre pirata es nuevo, así que todavía me estoy acostumbrando).
Iba anotando mis pensamientos en el pergamino sin orden ni concierto, parando de vez en cuando para enderezar el timón de mi pequeño balandro. No dejaba de pensar en lo extraordinario que había sido esos últimos días.
No sé si este diario se va a convertir en un hermoso recuerdo para el futuro, en una crónica de la peor decisión de mi vida o algo completamente diferente.
¡La primera lección que he aprendido es que navegar y escribir al mismo tiempo solo servirá para culminar mi aventura de forma prematura!
Creo que es mejor esperar a llegar a un puerto seguro para dormir antes de decir nada más...

Leer parte II de «Mi travesía inaugural»

¡Esto está mucho mejor! Arropado y calentito me es más fácil hablar de qué me llevó a cambiarme el nombre, de mi vida y mis intenciones futuras.
Hace mucho tiempo, me dedicaba a la música y al arte. No dormía en la litera de un barco, sino en un rincón de una buhardilla con vistas a la bulliciosa ciudad portuaria.
No era un hombre rico, ni quería serlo, pero me llevaba mi caballete de aquí para allá pintando lo que me mostraba la vida, y la gente me pagaba por ello.
En los meses de invierno hacía tanto frío que se congelaban mis pinceles, así que me quedaba a refugio tocando mi preciada guitarra y cantando.
Así me conseguía alguna que otra moneda de vez en cuando, pero lo habría hecho gratis solo por escuchar las historias de la gente y cantar juntos.

Leer parte III de «Mi travesía inaugural»

Era un estilo de vida que me enorgullecía mucho, pero, al mismo tiempo, sabía que mi camino solo tenía un destino marcado.
Mientras jugaba y pintaba, hablaba con marineros, empleados, carniceros, carteristas, modistas e innumerables personas cuyas vidas eran tan plenas y ricas como la mía, pero completamente diferentes.
¿Ocuparían la música y el arte el resto de mis días? Si la oportunidad se presentase, ¿no sería mi deber andar tantos caminos como me fuera posible y vivir lo que otros habían vivido?
Sí, me decidí por fin. Sentí un cosquilleo al hacerme con la respuesta: ver cosas nuevas y hacer cosas nuevas. No siempre tendría éxito, pero m mentalicé en intentarlo al menos. Tomé la decisión acertada.
¿Por dónde diablos iba a empezar?

Leer parte IV de «Mi travesía inaugural»

Puede que fuera mera suerte o algo profético, pero ese mismo día me vinieron a la mente las palabras «Sea of Thieves» mientras estaba sentado en el muelle, pincel en mano.
Los marineros hablaban de impresionantes paisajes vírgenes sin ciudades ni plantaciones, y de un horizonte azul sin fin donde el peligro y el placer van de la mano.
No era pirata. No tenía barco para navegar. Sin embargo, no me pude resistir al pensar en ese tipo de vida, en la gente que la comparte, en la libertad.
Tengo ahora mi propio barco desvencijado, he guardado mis pinturas en una caja y mi guitarra está apoyada en la mesa del mapa. ¿Llevaré bien la vida pirata? No estoy seguro, pero lo intentaré.


Galería[editar | editar código]

Últimos cambios[editar | editar código]